Hay algo que se repite en casi todos los hogares tucumanos: el famoso “Internet anda mal”.
El streaming se corta, las videollamadas se traban y el celular pierde señal justo cuando más lo necesitás.
Pero lo cierto es que, en la mayoría de los casos, el problema no está en el servicio, sino en cómo está distribuida la red dentro de la casa.
Desde EMOTEC, queremos ayudarte a entender mejor tu Wi-Fi, para que puedas aprovechar al máximo la conexión que ya tenés y saber cuándo conviene dar el siguiente paso.
La ubicación del router: el error más común
La señal Wi-Fi no atraviesa paredes ni muebles tan bien como pensamos.
Si el router está escondido en un mueble, en el piso o en una esquina, la mitad de la señal se pierde.
Ubicarlo en el centro de la casa, en un lugar alto y ventilado, puede mejorar drásticamente el alcance.
Un ejemplo clásico: el router está en el living, y el dormitorio principal queda en la punta opuesta.
La velocidad ahí cae hasta un 70%. No es mala conexión; es mala ubicación.
Cablear también es mejorar
Hay dispositivos que no necesitan Wi-Fi todo el tiempo.
Tu Smart TV, la consola o la computadora de escritorio funcionan mucho mejor si están conectados por cable de red.
Esto libera el Wi-Fi para los celulares, tablets y notebooks, logrando una conexión más rápida y estable en toda la casa.
Un cable categoría 5e o superior cuesta poco y hace una diferencia enorme.
Es el equivalente a pasar de una autopista con tráfico a una vía exclusiva.
Medir bien la velocidad: la clave que pocos conocen
Otra situación frecuente: hacés un test de velocidad y ves números bajos.
Pensás que el proveedor no cumple, pero muchas veces la medición no se hace correctamente.
Para medir la velocidad real del servicio:
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Conectá tu computadora directamente al router con cable.
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Cerrá todas las aplicaciones abiertas.
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Desconectá los otros dispositivos del Wi-Fi.
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Usá sitios confiables como speedtest.net o fast.com.
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Repetí la prueba tres veces y promediá.
Si contrataste 100 Mbps y medís entre 80 y 100 por cable, el servicio está bien.
Si por Wi-Fi te da mucho menos, el problema está en tu red interna, no en la conexión que llega a tu casa.
Cuando el Wi-Fi no llega a todos lados
Las llamadas “zonas muertas” son esos rincones donde el Wi-Fi simplemente desaparece.
Pueden ser una habitación, el quincho o el patio.
Ocurren por la distancia, las paredes o el tipo de materiales (los techos de losa, por ejemplo, bloquean bastante la señal).
En estos casos, lo ideal es pasar de un sistema tradicional a uno más inteligente: EMOMESH.
La solución: una red que se adapta a tu casa
EMOMESH es el sistema Wi-Fi que usa tecnología Mesh, una red formada por varios dispositivos (llamados nodos) que se comunican entre sí y reparten la señal de forma automática.
La diferencia se nota desde el primer día: podés moverte por la casa sin perder conexión ni tener que cambiar de red.
Los nodos trabajan juntos para que siempre estés conectado al punto con mejor señal, sin cortes, sin zonas muertas y con la misma velocidad en todos los ambientes.
Es el tipo de tecnología que antes solo usaban las empresas, ahora optimizada para los hogares.
En resumen
La conexión perfecta no se consigue cambiando de plan, sino entendiendo cómo funciona tu red.
Un router bien ubicado, algunos equipos cableados y, si lo necesitás, una red Mesh como EMOMESH, pueden transformar tu experiencia sin gastar de más.
En EMOTEC, desarrollamos soluciones que combinan conocimiento técnico y tecnología de punta para que tu casa esté realmente conectada — no solo a Internet, sino a una mejor forma de vivirlo.
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